La natación en niños, adolescentes en la actualidad

 

BIENVENIDOS A NADANDO ENTRE TIBURONES

                                                          Beneficios a nivel de seguridad

Los ahogamientos son la segunda causa de muerte accidental en Ecuador entre los 0 y 19 años. Es por eso que los expertos recomiendan que los niños den clases de natación, que, aunque no son una garantía para evitar ahogamientos, sí son una estrategia más para reducir el número de siniestros relacionados con accidentes acuáticos.

 

La edad ideal para empezar las clases de natación es entre el año y los cuatro años, que es cuando los niños empiezan a entender consignas y tienen capacidad para realizar movimientos con cierta coordinación. Aunque sería a partir del primer año de vida cuando se recomienda empezar con las clases de natación, hay padres que llevan a sus bebés a la piscina antes de esa edad, sólo con meses de vida. En este caso, lo que se hace es dar seguridad y tranquilidad al bebé en el medio acuático, además de disfrutar de un rato en familia. Será a partir de los 5-6 años cuando ya se puede dirigir la enseñanza a los distintos estilos de natación, habitualmente empezando por el crol.

 

La seguridad de conocer la técnica debe ir acompañada del uso adecuado de material tanto por la edad de la criatura como por su nivel de práctica. Es importante que el niño experimente de forma individual la sensación de flotación, pero cuando sea necesario, es importante que se utilicen materiales que ayuden a la flotación. Se recomienda que éstos sean tablas, churros o elementos de apoyo que lleve al niño adicionalmente atado a su cuerpo. Cabe remarcar que aquellos materiales que se hinchan (flotadores, manguitos...) pueden pincharse, por lo que sería más recomendable llevar elementos tipo “corcho”. Todos estos elementos deben ser métodos auxiliares, sin olvidar que es necesario estar siempre atento por parte de la figura del adulto. 😊💦

 

1. ¡Nadar puede ser divertido!

Los niños de todas las edades suelen quedar cautivados por el agua. Ya sea que los niños salten, chapoteen en la superficie o arrojen objetos para verlos flotar y hundirse, el agua les fascina infinitamente. Aprender a nadar es una forma de involucrar a su hijo con el agua y permitirle experimentar de manera segura la alegría que el agua tiene para ofrecer.

2. Las lecciones de natación promueven la seguridad en el agua

Cada año, muchos niños pequeños y adolescentes pierden la vida por ahogamiento. Los niños se sienten naturalmente atraídos por el agua. Y, si no saben nadar, pueden meterse en problemas fácilmente. La principal razón por la que los niños se ahogan es que deambulan y se topan con una piscina u otra masa de agua sin supervisión. Asegurarse de que los niños sepan nadar es una medida de protección para evitar que se ahoguen. Las clases de natación incluyen lecciones sobre seguridad en el agua que incluso los niños muy pequeños pueden aprender.

3. ¡Nadar es un gran ejercicio!

La actividad física diaria es importante para todos los niños. La natación es una forma de bajo impacto de ganar fuerza y resistencia mientras se divierten. Los niños de todos los niveles y capacidades físicas pueden disfrutar del tiempo en la piscina. Sentirse cómodo en el agua es una excelente manera de desarrollar la idea de que hacer ejercicio es divertido. La natación temprana y regular puede sentar las bases para un nivel saludable de actividad física y disfrute durante toda la vida como adulto.

4. Las lecciones de natación promueven un desarrollo saludable

La natación puede favorecer el desarrollo mental saludable, la resistencia y la fuerza, la coordinación general y el equilibrio del niño. Los niños de casi todas las edades, procedencias, tamaños y capacidades físicas pueden aprender a nadar. La natación permite a los niños de todos los niveles salir al aire libre y estar activos mientras socializan con sus compañeros. Las habilidades aprendidas en natación también se pueden trasladar a otros deportes, lo que incluye el desarrollo de la confianza para probar otras actividades físicas.

5. Aprender a nadar puede desarrollar la confianza en uno mismo

A los niños les encanta decir "¡Puedo hacerlo!". La competencia es la capacidad de realizar bien una tarea y puede llevar a desarrollar la confianza en uno mismo. A medida que los niños crecen, desafíos tales como aprender a nadar ayudan a desarrollar la confianza para perseverar en tareas difíciles. En la clase de natación, los niños pueden aprender que algo difícil se puede lograr con el tiempo. Desarrollar competencias es un paso vital para lograr la independencia que los niños necesitarán algún día para hacer la transición a la edad adulta.


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